El Derecho en la Literatura

Mtra. Irma Griselda Amuchategui Requena*

 


Un poeta, es un mundo encerrado en un hombre
Víctor Hugo

 PREÁMBULO

El tema de este artículo es, en realidad, un elogio a los libros por considerar que la literatura es una de las creaciones humanas más sobresalientes en la que la sensibilidad queda plasmada para ser compartida con todo aquél a quien guste de leer. Además, me refiero a la relación tan estrecha que existe entre el Derecho y la Literatura; por supuesto no a la literatura jurídica, sino la literatura en su sentido más amplio.

 A través del ejercicio de mi profesión como licenciada en Derecho y sobre todo en la diaria labor de la docencia universitaria, he llegado a la conclusión de que el Derecho se encuentra presente en muchas ciencias y disciplinas y en toda manifestación humana; y, claro, una de ellas es la Literatura.

Lamentablemente en México, la gente lee poco. Incluso en las universidades, personal académico y alumnado se mantienen “informados” sobre sus asignaturas y materias, pero el hábito de la lectura se ha ido perdiendo. Ahora son, a manera de excepción, solamente algunos quienes leen.

 En nuestra querida Facultad de Derecho, contamos con un Círculo de Lectura para profesores que la maestra Tessy Obregón creó hace cuatro años y es el único espacio y posibilidad que tenemos en la Facultad para no olvidarnos de la Literatura, para leer, comentar e incluso escribir. Asimismo, existe otro Círculo de Lectura para alumnos. Aunque el porcentaje de quienes asisten es muy bajo, por lo menos existe este espacio que esperamos aumente con el tiempo.

EL DERECHO EN LA LITERATURA

Quiero destacar que hace muchos años, siglos incluso, se le llamaba “Letrado” a todo aquel que podía tener acceso a las letras, a la cultura. Se distinguían los letrados de los iletrados. A los sabios se les llamaba letrados. En la Baja Edad Media, el letrado correspondía a una clase social que contaba con formación universitaria. No perder de vista que pese a la ignominiosa expresión de Edad Oscura u Oscurantismo para referirse a la Edad Media, las universidades nacen en la Edad Media; una gran cantidad del arte que hoy admiramos, literatura y pensamiento filosófico, surgen también en la Edad Media.

 En la actualidad, letrado es la denominación con la cual en algunos países se hace referencia al ABOGADO. Desde el México Colonial, al abogado se le han atribuido características como: inteligencia, sensibilidad, conocimientos, sabiduría, etcétera; eran personas cultas.

 Actualmente, el abogado, no sólo no es ese hombre o mujer de gran cultura, sino que casi no lee, carece a veces de conocimientos de cultura general, casi no escribe, tiene faltas de ortografía, redacción, sintaxis, etcétera. El abogado culto, se da sólo por excepción.

 Debemos recordar también, que en la antigüedad, en la Edad Media, durante el Renacimiento, en la época moderna y en la contemporánea, leer mucho y saber más, ha sido considerado pecado, delito y peligroso. Incluso se hablaba de ocultismo, entre otras, cosas porque acercarse al conocimiento debía hacerse en forma oculta (monasterios, por ejemplo). Si se trataba de mujeres, la situación empeoraba; no es de extrañar que algunas mujeres para acceder al conocimiento tuvieran que ser monjas o prostitutas: Juana de Asbaje (Nueva España, Siglo XVII) y Verónica Franco (Venecia, S.XVII), respectivamente.

En plena Edad Media, principalmente a iniciativa de la Iglesia Católica, se prohibió la lectura de varios libros, tantos, que se elaboraron largos listados de títulos, conocidos como Index Librorum Prohibitorum (índices de libros prohibidos). El destino de los libros prohibidos y el consecuente castigo para los poseedores de aquellos era la hoguera.

ESCRITORES QUE ESTUDIARON DERECHO

 Voy a mencionar a algunos escritores que estudiaron Derecho; algunos incluso se titularon, otros abandonaron la carrera y se dice que varios de ellos estudiaron la carrera de “mala gana”. Como sea, la mayoría abandonó el Derecho para dedicarse al fascinante mundo de las letras.

Nicolo Amenta, Tomás Moro, Leonardo Bruni Aretino, Manuel Azaña, Manuel Del Valle Inclán, José Martínez Ruiz “Azorín”, José Vasconcelos, Honorè de Balzac, Charles Baudelaire, Cesare Bonesana Marqués de Beccaria, Jacinto Benavente, Blasco Ibáñez, Gustave Flaubert, Rafael García Goyena, Federico García Lorca, Francisco Giner de los Ríos, Ramón Gómez de la Serna, Luis de Góngora y Argonte, Washington Irwin, Franz Kafka, Ramón López Velarde, Teodor Llorente, Jean Baptiste Poquelín “Molière”, Theodor Momsen, Michel de Montaigne, Benito Pérez Galdós, Franceso Petrarca, Fernando de Rojas, Carlos Fuentes, Luis G. Basurto, Francisco Liguori, Rubén Bonifaz Nuño, Emilio Carballido, Luis Cernuda, Julio Verne, Agustín Yáñez, Gabriel García Márquez, Raúl Cervantes Ahumada, César Garizurieta, Jesús Goytortúa Santos, Salvador Novo, Octavio Paz, Sergio Pitol, Ricardo Garibay, Alfonso Reyes, Jaime Torres Bodet, Jorge Volpi, Eduardo Luis Feher, Ignacio Otero Muñoz, Víctor Hugo Rascón Banda.

ALGUNAS DE MIS OBRAS PREDILECTAS DE LA LITERATURA UNIVERSAL EN QUE ESTÁ PRESENTE EL DERECHO:

 Literatura griega: tragedias de Sófocles (430 a. c.)

Literatura medieval: historias de caballería, como El Cid, Ivanhoe, Tristán e Isolda y La leyenda del Rey Arturo, entre otras muchas.

Literatura de los Siglos XVII a XX: El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Manchade Cervantes, Fuente Ovejuna de Lope de Vega, Los tres mosqueteros y El Conde de Montecristo de Alexandre Dumas, Don Juan Tenorio de José Zorrilla, casi toda la obra de William Shakespeare, especialmente Hamlet, El Mercader de Venecia, Romeo y Julieta y Otelo; Frankenstein de Mary Shelley Wollstonecraft; cuentos de terror de Edgar Allan Poe; Cumbres Borrascosas de Emily Bröntè; Crimen y Castigo de Fedor Dostoievski; novelas policiacas de Sir Arthur Connan Doyle (Sherlock Holmes); El Retrato de Dorian Gray de Óscar Wilde; novelas de Agatha Christie; Doña Bárbara de Rómulo Gallegos; La Naranja Mecánica de Anthony Burguess, y Pedro y el Capitán de Mario Benedetti.

COLOFÓN

Mucho es lo que se puede decir del nexo tan grande que existe entre el Derecho y la Literatura. Aún más, podrían escribirse tomos completos sobre el análisis de una sola obra, pero baste lo aquí expresado en este artículo que no tiene más pretensión que resaltar algunas ideas personales sobre el apasionante tema del Derecho y la Literatura, así como destacar que la literatura es un elemento didáctico para la enseñanza del Derecho al que todo profesor debiera recurrir.

PROVERBIO INDHÚ:

“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”.


*Catedrática de la Facultad de Derecho UNAM, imparte las asignaturas de ‘Teoría de la Ley Penal y del Delito’, ‘Delitos en Particular’ y ‘Criminología’. Ha publicado diversos libros como Derecho Penal, editado por Oxford Press; y ganado certámenes literarios internacionales de cuento.