La Hidra mexicana

Adolfo Ulises Léon López

Facultad de Derecho, UNAM


La noche del 26 de septiembre, en el basurero de Cocula, Guerrero, no sólo ardieron los cuerpos de cuarenta y tres normalistas, las lenguas del diesel también alcanzaron la poca credibilidad de un gobierno que apenas diez meses antes conquistaba la confianza de los inversionistas extranjeros. El humo negro de las llantas estrujó las gargantas de toda la clase política, sus lenguas se retorcieron, sus manos, sus corbatas. Durante las quince horas que duró aquélla hoguera infernal, las llamas se avivaron con la tinta de las redacciones, el marfil de muchas torres y con la madera de cómodos escritorios. También, escondido entre esos gritos sordos, desesperados e inútiles de aquéllos que aún permanecían con vida, tardó en chamuscarse, terco ignífugo, el letargo de la sociedad mexicana. Se rumora que al día siguiente por la tarde, un grupo de sicarios recogió las cenizas de huesos, dientes, letargo, discursos, líneas editoriales, sosas opiniones, paseos por plazas comerciales, las echó en bolsas de plástico y, luego de perforarlas, se arrojaron al río San Juan para no volver a saber de ellas nunca.

“Las marchas tienen la importante tarea de dimensionar un problema pero son incapaces de resolverlo de fondo y, debemos reconocerlo, muchas veces toda esa fuerza carece de discursos claros y objetivos precisos.”

México es un país corrupto hasta la médula. No se necesitan doctorados para saberlo. En la población existe una idea generalizada de desconfianza en las instituciones, en el derecho y en la clase política. Ésta, más que justificada, ha sometido a nuestra democracia a un continuo desgaste que se refleja en el poco interés de los ciudadanos por la política y en el ausentismo en los procesos electorales. Aunado a ello, de unos quince años a la fecha, la política ha ido reemplazado el debate y las ideas por las apariencias y el marketing.  En esta civilización del espectáculo la popularidad y el éxito de un gobierno se conquistan no tanto por la inteligencia y la probidad como por la demagogia y el talento histriónico[1]. Y el periodismo, cuyo gran papel es perfeccionar la democracia, aún cuando se dice crítico, recurre a la frivolidad y al sensacionalismo. ¿A qué viene todo esto? En primer lugar para decir que los lamentables hechos ocurridos el pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, han recibido un tratamiento irresponsable y mezquino por parte de los políticos y de los medios de comunicación nacionales. En segundo lugar —y aquí se encuentra la propuesta de este texto— para esbozar cómo podríamos construir una nueva manera de entender y hacer política. Es decir, debemos aprovechar la coyuntura por la que atraviesa el país para que los ciudadanos honestos, capaces, dejen de mirar a la política como una actividad mediocre, sucia, y, de una vez por todas, se decidan a participar en ella de una manera más efectiva. Sí, hay muchas formas de participar, una de ellas y la más recurrida es la denuncia mediante la manifestación. Las marchas tienen la importante tarea de dimensionar un problema pero son incapaces de resolverlo de fondo y, debemos reconocerlo, muchas veces toda esa fuerza carece de discursos claros y objetivos precisos.  En el Caso Ayotzinapa y en el de muchos otros, más que el narcotráfico, el problema de fondo es la clase política. En este sentido, la participación que buscamos se encuentra en la fracción II del artículo 35 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) y en el Libro Séptimo de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE): se trata de la figura de la candidaturas independientes.

En la primera parte de este artículo se hace un seguimiento de cómo los medios de comunicación, al informar el caso Ayotzinapa, entraron en el juego de la repartición de culpas entre los grupos políticos; y no sólo los medios, también buena parte de quienes acudieron a las marchas. La segunda parte se dedica a revisar la insuficiente participación de los académicos e “intelectuales”. Finalmente, se expone cómo podría llevarse acabo del proyecto de la candidaturas independientes y sus posibles alcances.

I. Políticos y periodistas

El lunes 29 de septiembre aún todo era confuso. Ya las primeras planas de los diarios de circulación nacional hablaban del ataque a los normalistas por parte de la policía de Iguala[2]; el entonces presidente municipal José Luis Abarca, en una entrevista que concedió al espacio noticioso de Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula[3], declaró no tener conocimientos de muertos ni desaparecidos y que los normalistas solían sacar de quicio a muchas personas. Fue el martes 30 cuando comenzaron los ajustes de cuentas entre los partidos políticos —la administración de la tragedia de cara a las elecciones de 2015— y cuando los medios de comunicación cayeron en la mezquindad del juego político.

Joaquín López Dóriga, entrevistó para Radio Fórmula[4] al ex gobernador Aguirre Rivero, éste culpó al gobierno federal su falta de preocupación por la seguridad nacional y confirmó el dato de 43 normalistas desaparecidos.  Por la tarde, la agencia EFE retomó el testimonio de un estudiante de la Escuela Normal de Ayotzinapa que aseguró que la policía municipal fue la que cerró el paso a los autobuses en que viajaban, les disparó, y luego se encargó de desaparecerlos. Hasta el sábado 04 de octubre, la Procuraduría General de la República (PRG) ejercitó su facultad de atracción y anunció el hallazgo de cuatro fosas clandestinas en Pueblo Viejo, Iguala, con un total de 28 cuerpos.

Llegó el 08 de octubre y el espacio radiofónico de Carmen Aristegui en MVS presentó un reportaje titulado La historia de un narco-alcalde en Iguala, Guerrero[5]. En él se detallan los vínculos que sostuvieron los hermanos de María de los Ángeles Pineda Villa —esposa de Abarca— con el cártel de los Beltrán Leyva, el apoyo del entonces senador Lázaro Mazón al empresario Abarca al inaugurar la plaza comercial Galerías Tamarindo; y el cómo el PRD, el PT y Convergencia ignoraran dichas relaciones para elegirlo como candidato por la coalición Guerrero nos une. Pero quizá lo que más llama la atención en el texto son las fotografías que acompañan la campaña de José Luis Abarca en 2012, en la que se le ve con el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Ese mismo día, tuvo lugar la primera gran marcha en la Ciudad de México, reclamando la aparición con vida de los 43 normalistas.

El 12 de octubre el semanario Proceso tituló su número 1980 Caso Ayotzinapa. Negligencia, Impunidad, Complicidad. En el artículo principal, Aguirre, el omiso y desafiante amigo de Peña, la periodista Gloria Leticia Díaz reconstruye el pasado priísta de Aguirre, puntualiza su cercanía con Peña Nieto, hace énfasis en el posible financiamiento de su campaña por parte del crimen organizado, y cuestiona su decisión de someter al congreso local su deposición del cargo. En su edición siguiente, El infierno de Peña Nieto, de fecha 19 de octubre, Proceso publica en su artículo principal que desde 2013 el gobierno federal tenía conocimiento de la filtración del narcotráfico en Guerrero, cuya única fuente son las declaraciones del diputado local Carlos Jesús Alejandro del PRD. En otro artículo titulado El explicable silencio de López Obrador, la periodista Rosalía Vergara relata cómo a casi un mes de lo ocurrido en Iguala, el líder de Morena no se atrevió a dar ningún pronunciamiento sobre la muerte y desaparición de los normalistas. Su silencio, dice, obedeció a que el pasado 08 de junio López Obrador eligió a Lázaro Mazón como candidato de Morena a la gubernatura de Guerrero para 2015, también a que tenía pleno conocimiento de que Lázaro Mazón era cercano a Abarca, pues éste lo apoyó durante la contiende interna del PRD a cambio de que José Luis Abarca pusiera como suplente del alcalde municipal de Iguala a su hermano, Luis Mazón.

El hashtag #DemandoTuRenunciaEPN comenzó a circular el 17 de octubre y en unas cuantas horas se convirtió en trending topic al alcanzar 200 mil menciones. Si atendemos a la información presentada por el periódico La Razón[6] el día 20 de septiembre, Epigmenio Ibarra —promotor de la campaña de López Obrador en 2012 y  ahora de Morena— fue el responsable de crear y replicar el hashtag con al menos 30 mil bots, es decir, perfiles falsos. Cinco días después, en la segunda gran marcha del 22 de octubre, además de las consignas “Fue el estado”, “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, se sumó la demanda de “Renuncia EPN”.

El domingo 26 de octubre el diario Reforma dedicó sus ocho columnas al reportaje  Pidieron a AMLO no apoyar a Abarca[7]. Óscar Díaz Bello, ahora diputado del congreso de Guerrero, compitió en 2012 con José Luis Abarca en la contienda interna del PRD por la candidatura a la presidencia municipal de Iguala; él, asegura, alertó a López Obrador, con pruebas en la mano, de la relación de los Abarca con el narcotráfico. Cuando el tabasqueño visitó Iguala en la campaña presidencial de 2012 —puede verse en las fotografías que acompañan el reportaje— se reunió con los Abarca en el templete y les brindó su apoyo. Cuando un grupo afín a Óscar Díaz Bello increpó al tabasqueño la candidatura de Abarca como una imposición de Lázaro Mazón, éste respondió: No hace falta citar a Vicente Guerrero ¿verdad? Su papá le pedía cambiar de actitud y su respuesta fue: ‘la patria es primero’. Por eso hay que apoyar a todos. Al mediodía de ese domingo 26, en el zócalo capitalino, López Obrador lo negó todo. No apoyó a Abarca, no aprobó la candidatura para 2015 de Lázaro Mazón —a pesar de estar bien documentado su decisión[8]—. Detrás de pancartas con el mensaje “Renuncia EPN”, Andrés Manuel responsabilizó de lo ocurrido en Iguala al PRD y al gobierno Federal.

 La madrugada del 04 de noviembre, en un operativo realizado por la Policía Federal en la delegación Iztapalapa y que recordó por la precisión de las grabaciones y la puntualidad de los medios televisivos a la detención de la banda de Los Zodiaco en 2005, se detuvo a José Luis Abarca junto con su esposa María de los Ángeles Pineda Villa.

A los 43 días de desaparecidos, la tarde del viernes 07 de noviembre, en conferencia de prensa el Procurador Murillo Karam afirmó que los cuerpos de los normalistas fueron incinerados en el basurero de Cocula, Guerrero. Las pesquisas dieron con la detención de tres sicarios que confesaron su participación y detallaron la acción conjunta entre policías municipales y el grupo Guerreros Unidos. Horas más tarde, los padres de los normalistas ofrecieron otra conferencia en la que negaron la versión oficial, hasta que el equipo de peritos argentinos confirmara que el ADN de las cenizas perteneciera a alguno de sus hijos. Dos días después, como si las declaraciones del procurador dejaran la casa limpia, el presidente Enrique Peña Nieto inició su gira por China y Australia. Al poco tiempo de regresar de la misma, el ejecutivo presentó los diez puntos en los que consistiría su reforma de justicia.

Finalmente, y para abreviar, el 06 de diciembre, el Comité Estudiantil de la Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa dio a conocer en redes sociales[9] que entre los restos encontrados en Cocula, se encontraba el de Alexander Mora Venancio. Esto se confirmó después de una reunión que sostuvieron los padres de los estudiantes con los peritos argentinos y funcionarios de la PGR.

III. La comodidad de los escritorios

Apenas se conoció el operativo policiaco en el albergue La Gran Familia —que dejó al descubierto los chiqueros donde vivían por lo menos 400 niños y adolescentes— un grupo de intelectuales alzó la voz (digo intelectuales para referirme a escritores, politólogos, en fin, aquellos que inciden en cierto modo en la opinión pública a nivel nacional e internacional). En una carta fechada el 18 de julio de 2014[10], personajes tan diversos y contrarios se unieron para firmar un documento en el que espetaban, por un lado, a las autoridades para respetar los derechos humanos de Mamá Rosa; y por otro, a los medios de comunicación sensacionalistas para que realizaran una investigación seria de lo que llamaron el “nuevo michoacanazo”. Entre los que firmaron, destacan: Lázaro Cárdenas, Lydia Cacho, Miguel Carbonell, Enrique Krauze, el nobel de literatura Jean-Marie Le Clezio, Jean Meyer, Roger Bartra, Alberto Ruy Sánchez, José Woldenberg, Juan Villoro, Javier Sicilia, Guillermo Sheridan, Elena Poniatowska, Hugo Hiriart, Gabriel Zaid y Guillermo Soberón.

No deja de ser un tema de interés público que un orfanato se presenten brutales castigos, comida insalubre y hacinamiento. Sin embargo, llama la atención por qué algunos de estos personajes no han tenido un papel verdaderamente crítico, oportuno y decisivo en lo referente a Ayotzinapa; ¿acaso el hecho de que no hayan sostenido un trato personal con los 43 normalistas deja de comprometerlos? Muchos de ellos, han escrito artículos en periódicos y revistas, participado en programas de debate en televisión, pero hablan y escriben para no decir nada. En conclusión, el elemento esencial entre la reacción que este grupo tuvo para con Rosa Verduzco y la que en general han mantenido los intelectuales y académicos respecto a Ayotzinapa, radica en que hubo una acción conjunta para exhortar al gobierno el respeto de los Derechos Humanos, y a los medios de comunicación la responsabilidad de informar con objetividad.

Es más, demos un paso atrás, han sido incapaces de orientar el discurso y ayudar a precisar los objetivos de los manifestantes. La politóloga Denise Dresser participó en la marcha del 02 de diciembre[11], decidió tomar el micrófono ¿y qué dijo? “Yo también estoy cansada”.

III. De las candidaturas ciudadanas

En el segundo de sus doce trabajos, Heracles debía terminar con la Hidra que habitaba en el lago de Lerna, esta serpiente policéfala custodiaba la entrada al inframundo y por cada cabeza que perdía le surgían dos. Con ayuda de su sobrino Yolao, hijo de Ificles, Heracles supo que para evitar la multiplicación de las cabezas debía cauterizar, una por una, las heridas en los cuellos. Una vez conseguido, tomó la última cabeza recubierta con bronce y, en el camino sagrado entre Lerna y Eleia, la enterró debajo de una roca.

La Hidra mexicana tiene cabezas de todos los partidos políticos y su denominador común no es más que la vieja tradición del padrinazgo, la lambisconería y el pago de favores. La sociedad mexicana tiene sed de sus cabezas pero no ha sabido cómo evitar que se multipliquen. Vienen los procesos electorales, caen unas y surgen más. Ahora en el caso Ayotzinapa, se pidió la renuncia del gobernador Aguirre Rivero, renunció; se pide la del procurador, la del presidente, ¿quién vendrá después? Con verlas caer no se resolverá nada, seguirán multiplicándose. Pero ocurre que la cauterización de estos cuellos es un proyecto paulatino en el que tendremos que esperar a cada proceso electoral.

“El Caso Ayotzinapa demostró que toda la clase política no tiene límites para la mezquindad”

Imaginemos por un momento el mensaje que un candidato independiente transmitiría a una sociedad llena de impotencia. Sería un mensaje claro y sencillo: El Caso Ayotzinapa demostró que toda la clase política no tiene límites para la mezquindad; en esta crisis, los ciudadanos podemos y debemos hacer política sin ellos.

Sin duda, para las elecciones federales de 2015 habrá un gran porcentaje de abstención y de votos nulos como consecuencia de lo ocurrido en Iguala. ¿Por qué no trabajar por una representatividad real y a ella canalizar la votación? En el ideal, los perfiles para candidatos serían los académicos con una reconocida trayectoria, pues las probabilidades de mediatizar el mensaje serían mayores. Pero bien cualquiera podría serlo siempre y cuando cumpliera con el único requisito de no haber militado en ningún partido político, de otro modo, el mensaje de la candidatura podría desmoronarse.

Ahora, al revisar el Titulo Segundo del Libro Séptimo de la LGIPE, Del proceso de selección de candidatos independientes, el aterrizar la idea de la candidaturas independientes presenta muchas trabas técnicas. Tan sólo para obtener el registro como candidato se deben pasar por tres filtros. El primero de ellos consiste en que una vez publicada la convocatoria el ciudadano deberá manifestar por escrito al INE su intención de participar en los comicios, así como entregar la documentación que acredite la creación de una Asociación Civil que tendrá el mismo carácter fiscal de un partido político, y acreditar también el alta de esta A.C. ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT) y presentar los datos de la cuenta bancaria aperturada a nombre de la A.C. para recibir financiamiento público y privado. Una vez que obtengan la calidad de ‘aspirantes’, deberá obtener —en caso de buscar una diputación federal— el 2% de las firmas de la lista nominal de su distrito en un plazo de 60 días. Todos los gastos para recabar el apoyo deberán hacerse con recurso privados y queda prohibida todo tipo de propaganda en medios de comunicación. Por último, una vez revisadas las cuestiones de forma y el fondo, Consejo General  en una sesión aprobará o desechara a los aspirantes.

 El pasado 20 de noviembre, el Consejo General del INE acordó el oficio INE/CG273/2014[12] por medio del cual se declaró como fecha límite para recibir las ‘intenciones’ para contender por diputaciones federales el 26 de diciembre de 2014. Apunto de vencer el plazo, desconozco cuántos y quiénes hayan manifestado su intención de contender; en todo caso, si los hay habrá que darles seguimiento, conocer sus perfiles y, hasta donde se pueda, apoyarlos.  Porque para cauterizar más cuellos hacen falta todavía tres años y un largo camino de organización que recorrer.

 

Fuentes:  

[1] La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa, Editorial Alfaguara, México 2012, p. 130

[2] Las fechas de las publicaciones en medios impresos se tomaron del artículo Guerrero en los medios, escrito por Irasema Rodríguez para la revista Etcétera, noviembre de 2014, no. 168.

[3] No me enteré de acciones policía Ayotzinapa, estaba en baile del DIF: edil. Con Ciro Gómez Leyva, http://www.grupoformula.com.mx/notas.asp?Idn=444398&idFC=2014

[4] Debilidad institucional solo en policías municipales: Aguirre a Peña. Con López Dóriga http://www.teleformula.com.mx/notas.asp?Idn=444838&idFC=2014&sURL=

[5] La historia de un narcoalcalde en Iguala, Guerrero, http://aristeguinoticias.com/0810/mexico/la-historia-de-un-narcoalcalde-en-iguala-guerrero/

[6] Morena falsea trending topics, Diario La Razón, http://razon.com.mx/spip.php?article233124

[7] Pidieron a AMLO no apoyar a Abarca, Reforma Staff, Diario Reforma, 26 de octubre de 2014.

[8] Lázaro Mazón será el candidato de gobernador por Morena, anuncia López Obrador, El Sur Periódico de Guerrero, http://suracapulco.mx/archivos/160272

[9]https://www.facebook.com/Normal.Ayotzinapa.Gro/photos/a.190759004338457.48845.189805987767092/770217693059249/?type=1&theater

[10]#MamáRosa, el nuevo ‘michoacanazo’: intelectuales, http://aristeguinoticias.com/1807/mexico/caso-mama-rosa-michoacanazo-de-humillacion-escandalosa-intelectuales-y-escritores/

[11] http://aristeguinoticias.com/0212/mexico/video-estamos-cansados-dresser-en-el-angel-de-la-independencia/

[12] http://www.ine.mx/archivos3/portal/historico/recursos/IFE-v2/DEPPP/DEPPP-Varios/Candidaturas_Indep/ACUERDO