La sombra del Pumas: el problema del fútbol y la UNAM

Jesús Briseño
Facultad de Derecho, UNAM

El mundo del fútbol es ante todo un negocio que no tiene trabas para lucrar. En este artículo, el autor nos demuestra que el Pumas  no pertenece a la UNAM y  como, a pesar de ello, lucra incluso en perjuicio de ella.

Nos hemos desgarrado las gargantas en vano. A lo largo de la historia del fútbol nacional, extraordinarios jugadores de piel y tesón auriazules tales como Evanivaldo Castro ‘Cabinho’, Hugo Sánchez o Luis García, nos fomentaron el hábito, por medio de sus innumerables hazañas goleadoras, de maravillarnos con el deporte rey, no así propiciaron el enfoque de nuestra capacidad crítica. Bajo la fulgurante neblina mercadotécnica que generalmente acarrea consigo el balompié a niveles de difusión altísimos (baste nombrar el carnavalesco mundial de Brasil) hemos caído en el error de permitir que se nos cometa una grave falta de respeto, dañando así lo más noble que un aficionado puede brindar a su equipo, máxime cuando dicho seguidor se encuentra vinculado a nuestra vastísima y bondadosa Universidad: su lealtad. Claro, lo anterior no es, ni por un momento, obra de la voluntad de los grandes artilleros mencionados al principio. ¿A qué me refiero entonces? Muy simple. ¿Qué pensaría usted, lector, si jurídicamente, uno de los equipos más populares y aguerridos del futbol mexicano de la primera división, específicamente el caso de los Pumas (Club Universidad Nacional por su denominación de Asociación Civil) no fuera parte del engranaje institucional de nuestra Universidad? Tal vez, a primera instancia, el revuelo no vaya más allá de un simple asombro, en cambio, si dimensionamos el contexto ¿Qué pasaría por nuestra mente al saber que dicho equipo no retribuye ni con un sólo activo a la UNAM por usar el emblema de los Pumas, y es más, ni por servirse del Estadio Olímpico para desarrollar la práctica profesional del fútbol?

En los siguientes apartados daremos cuerpo a las interrogantes planteadas.

 2.- Los Pumas no son parte de la UNAM

Como lo estipula el artículo 1° de la Ley Orgánica de nuestra casa de estudios: ‘La Universidad Nacional Autónoma de México es una corporación pública -organismo descentralizado del Estado- dotada de plena capacidad jurídica…’1. Así, la cuestión crítica es que el Club Universidad, bajo el amparo de su denominación Asociación Civil (folio real 00011520 del Registro Público de la Propiedad) es un ente privado con personalidad jurídica independiente de la UNAM que tiene la finalidad original y, por ende, la verdadera y preponderante de ‘colaborar materialmente y económicamente con la Universidad Nacional Autónoma de México para el fomento y progreso del deporte en cualquiera que sea (sic) y en los términos que más convenga a dicha finalidad impulsando la práctica y desarrollo de las mismas en beneficio de la juventud’. Lamentablemente como nos arroja la respuesta F8443 dada a la revista Contralínea (artículo Pumas ni 1 peso para la UNAM2) por medio de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental se señala: ‘Informamos que no ha habido ninguna aportación por parte del Club hacia la UNAM por concepto de superávit en sus cuentas’.

Otro modo en que usted y yo podemos comprobar la aseveración de que los Pumas no son parte de la UNAM es por medio del siguiente ejercicio:

A) La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares consigna en su Artículo 2° lo siguiente: ‘Son sujetos regulados por esta Ley, los particulares [ya] sean personas físicas o morales de carácter privado que lleven a cabo el tratamiento de datos personales…’3

 B) El Club Universidad A.C. por medio del documento Aviso de privacidad4 señala que, en razón de la ley citada en nuestro inciso “A”, se darán a los Datos Personales Sensibles que tenga bajo su dominio, algunos de los siguientes fines: ‘…desarrollo organizacional y relaciones laborales, registro de acceso a nuestras instalaciones al público en general, actividades de comercialización con nuestros Clientes, Registro como Socio y Proveedor del Club’.

C) El Artículo 3° fracción primera de la ley convocada en nuestro inciso “A”, define Aviso de privacidad como el ‘Documento físico, electrónico o en cualquier otro formato generado por el responsable que es puesto a disposición del titular, previo al tratamiento de sus datos personales…’

Resumiendo lo anterior: los Pumas son regidos por la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares  en vista de su calidad privada y como conclusión obtenemos que los Pumas (Club Universidad A.C.) no son parte de la UNAM. Prueba de ello es el aviso de privacidad que textualmente acepta regularse por los lineamientos de dicha ley. Además en respaldo de lo expuesto, nuestra Universidad, a través de su Unidad de Enlace de Trasparencia y Acceso a la Información (UETAI), no puede proveernos la documentación relacionada con dicho ente particular, puesto que ello representaría ir en contra de lo que estipula el artículo 33° de su reglamento: ‘La Unidad de Enlace sólo estará obligada a dar acceso a la información que se encuentre en los archivos de las Unidades Universitarias’5.

Como una derivación de tales argumentos, otra cuestión a resolver es la siguiente: ¿Por qué el Club Universidad puede usar el famosísimo logotipo de los Pumas si, como ya lo comprobamos, no forma parte del sistema organizacional de la UNAM?   

 A continuación trasladamos íntegramente la única respuesta que ha llegado a la redacción de Estepario, tras varios e insistentes cuestionamientos vía internet, desde la Unidad de Enlace de Trasparencia y Acceso a la Información de nuestra Casa de Estudios:

‘La Universidad Nacional Autónoma de México por conducto de la Dirección General del Patrimonio Universitario, celebró con el Club Universidad, Convenio de Licencia de Uso de Marcas, mediante el cual la Universidad confiere y otorga al Club, licencia exclusiva para utilizar, explotar y sub licenciar las marcas consistentes en la cara estilizada del “PUMA” y la palabra “PUMAS”, por sí mismo o a través de terceros.’6

 3.- Conclusión

 Como lo narra la misma página del Club ‘a iniciativa del Rector de la UNAM, Dr. Guillermo Soberón Acevedo, se creó la Asociación Civil que administraría el Club a fin de paliar la difícil situación financiera de la Máxima Casa de Estudios’. En este contexto paliar significa mitigar, pero si entendemos que no se ha recibido ni un solo activo y a cambio ‘La UNAM se obliga a proporcionar a los administradores en ejercicio exclusivo de su gestión, el Estadio Universitario, sito en Ciudad Universitaria, México, Distrito Federal, para las actividades propias del equipo de futbol, así como para registrarlo, cuando se considere conveniente, ante la Federación Mexicana de Futbol, para que sea sede y se realicen en él tanto los partidos oficiales como los amistosos’ (respuesta F9398 dada a Contralínea por la UETAI). 

 Entonces podemos estar seguros de que como aficionados a este deporte, como estudiantes universitarios, y más, como consumidores dotados de criterio, se nos ha cometido una grave falta de respeto toda vez que un tercero como los Pumas abusa de la ilusión y del sentimiento de pertenencia que profesamos hacia la UNAM o hacia el mismo equipo para extraer el poder adquisitivo necesario que sostenga y potencialice un negocio de tan rentable manufactura, que como ya señale, se realiza a costa de gente que entrega su nobleza en forma de lealtad incondicional. En realidad, el problema no es acrecentar esa ganancia, claro es, si se hiciera de manera transparente para nosotros los aficionados más allá de los instrumentos jurídicos que legitiman dicho actuar. Por eso resulta reprochable toda la parafernalia mercadotécnica vendida por este Club que pareciese ver en el conjunto de seguidores del fútbol el caldo nutricio perfecto para llenar sus insaciables arcas.

¡¿Cómo no te voy a querer?! Gritemos por última vez, con los dolientes y amargos jirones de nuestras voces, ahora que sabemos el tamaño de la mentira.

¿Usted, lector, qué opina?


 Bibliografía:
1.http://www.dgelu.unam.mx/m2.htm
2.http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2014/01/26/pumas-ni-1-peso-para-la-unam/ (también de este artículo se citó el folio real del Registro Público de la Propiedad de los Pumas, y su respectivo texto constitutivo)
3.http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LFPDPPP.pdf
4.http://clubpumasunam.com/Aviso%20de%20Privacidad%20Club%20Universidad%20A.C.pdf
5.http://www.transparencia.unam.mx/reglamento.pdf
6. Respuestas F10210 y F10211 dadas a Estepario.
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