No. 06 La civilización del espectáculo

EDITORIAL. Primer aniversario

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LOS PUBLICISTAS —brújulas de nuestro tiempo— apuestan todo por el horario nocturno de los domingos, ahí donde se encuentran los niveles más altos de audiencia. Es entonces cuando el espectáculo suelta a sus bestias más exitosas. Hay expulsiones en reality shows y capítulos de estreno en muchas series. Frente a un público ávido de diversión, los equipos creativos son cada vez más arriesgados. Si primero un grupo de personas debían encerrarse en una casa, ahora lo harán en una isla; si cantaban adultos mejor que sean niños. Un catálogo de intimidades no deja en ensancharse: cómo vive el chef, cómo el empresario, cómo el marginado e, incluso, cómo el político. Sí, cuando en un sociedad el divertirse se convierte en un mandato y el aburrimiento en algo que debe evitarse a cualquier precio, las consecuencias no sólo involucran la manera de hacer televisión, también perpetran un menoscabo en la vida política y cultural.

El nobel peruano, Mario Vargas Llosa, publicó en 2012 un ensayo titulado La civilización del espectáculo, de éste compartimos algunas de sus preocupaciones y tomamos el título de la presente edición.

Antes de pasar al contenido, quisiéramos dedicar unas palabras por el primer año de ESTEPARIO. Continuamos en este camino lento y zigzagueante, lleno de tropezones, críticas y aciertos. En mayor o menor medida, conseguimos establecer un diálogo entre universitarios. Recibimos colaboraciones de otras entidades de la república, de la Universidad Autónoma de Querétaro, de Guanajuato, de Chihuahua; de otras facultades, de Filosofía y Letras, de Psicología, de Ciencias Políticas, de Ciencias, de FES-Acatlán; de universidades privadas, la Panamericana y el ITAM; de asociaciones civiles, Piensa A.C.; y de revistas independientes, Morbífica, Callejero, Minerva e Iboga.

También debemos recordar que la Literatura y el Derecho no son una combinación caprichosa, al contrario, ambas enriquecen la lectura de un mismo problema social. Porque ni el Derecho es sólo un compendio de leyes y formalismos, ni la Literatura es mera contemplación ni juegos de estructuras. Así las cosas, anunciamos un cambio en nuestros contenidos. A partir de este número, en armonía con LITIS, la sección CUADERNO EN BLANCO es temática.

Dicho lo anterior, abrimos LITIS con El espectáculo, a la manera de Orwell, un artículo que llama la atención sobre la prensa de espectáculos; aparentemente inofensivos, lo suficientemente frívolos para alejar de ellos a intelectuales y lo suficientemente accesibles para atraer a sectores marginados— dichas publicaciones ganan en lo político y en lo económico.

Escrito por Carlos Erasmo Rodríguez Ramos, Los foros en la civilización del espectáculo: la era del “digo lo que quiero porque puedo” tiene como objeto los comentarios que encontramos diariamente en redes sociales. La mayoría de las veces basta con que una noticia tenga un buen encabezado para detonar discusiones estériles donde reinan la desinformación y los prejuicios.

En La democracia y el Elefante, Gerardo Chávez Balderas nos recuerda que el lenguaje puede hacer maravillas: desde poner a bailar a una democracia que nunca tuvo piernas hasta hacerle cantar epopeyas cuando nunca tuvo voz.

Finalmente, contamos con El programa de TV que sexualizó a estas niñas, amable colaboración de Iboga, nuestra revista invitada. Dicho artículo cuestiona a las madres que imponen a sus hijas sus propios sueños y pretenden conseguirlos acosta de lo que sea.

CUADERNO EN BLANCO, abre con el ensayo El espectáculo del canon literario, escrito por Cinthya Lycenia Ruiz García. En él, la autora cuestiona el prejuicio generalizado hacia los best-sellers o la literatura light. Al final del día, es una élite arbitraria la que determina qué o no debe ser considerado literatura, o lo que llamamos “cultura vernácula” y “alta cultura”.

“Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)”, el deber cinematográfico, escrito por Juan Manuel Noguez, presenta una crítica a la industria cinematográfica obsesionada con el valor lucrativo del arte por encima del interés propio de la obra.

Raquel Castro Maldonado y la literatura juvenil. En esta entrevista realizada por Cinthya Lycenia Ruiz García y Rubén Rivera, la autora de Ojos llenos de sombra (Premio Gran Angular 2013) reflexiona, entre otras cosas, sobre la manera de acercar a los niños a la lectura.

Finalmente, en la parte de creación, contamos con un cuento titulado La expulsión, escrito por Antonio C. Zavala; el poema Muerte nocturna, de Rubén Rivera; y la reseña cinematográfica “Una chica regresa sola a casa de noche”: el arte de la indeterminación.

Esperamos que sea de tu agrado.

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