Una chica regresa sola a casa de noche: el arte de la indeterminación

Título original: "A Girl Walks Home Alone at Night". Dir.: Ana Lily Amirpour. País: Estados Unidos Año: 2014. Guión: Ana Lily Amirpour. Fotografía: Lyle Vincent.
Miguel Pastrán
Facultad de Filosofía y Letras UNAM

En estos momentos en la Cineteca Nacional se presenta la película debutante de la directora Ana Lily Amirpour, A Girl Walks Home Alone at Night, cuya experiencia audiovisual es igual de grande que su significado intelectual. El filme nos presenta a una mujer adolescente que busca depurar las violentas calles de una ciudad iraní con sus poderes vampíricos, atacando hombres por la noche. Esta silenciosa y tranquila película hace uso de lo que Roman Ingarden denomina en teoría literaria como “indeterminación”: aquel espacio que hay en el texto, es decir, forma y fondo (que en lo cinematográfico se amplía hasta abarcar música, espacios, guion, secuencias) que requiere de la interacción del lector o espectador para adquirir significado.

Por ejemplo, la escena inicial de la película (para no dar spoilers): vemos una pila enorme de cadáveres en medio de la calle; sin embargo, no es esto lo que nos interesa, lo importante es cómo reaccionan los transeúntes ante este horror. ¿Qué nos dicen al respecto? La respuesta es fuerte precisamente porque no hay reacción: todos caminan como si no estuviera ahí. ¿A tal grado ha llegado la muerte en esta ciudad fantasma?

Hace un momento hablé de calles violentas; no obstante, en la película nunca vemos una calle sobre la cual caminen más de tres personas: ¿por qué decir entonces tal cosa? Ya en Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia) vemos las palabras: “Una cosa es una cosa y lo que no se dice de esa cosa”. De repente notamos que la apacibilidad de las calles es quizás demasiada; el realizar este descubrimiento es lo que en teoría literaria se llama “concretización”.

Afirmé que atacaba hombres para depurar esas calles explícitamente tranquilas, potencialmente violentas; pero los hombres que vemos interactuando no son tan malos. Debemos esforzarnos entonces para ver que estos hombres son una muestra de la perversión que ha creado el terror suficiente para que nos dé miedo el título de la obra: Una chica camina a casa sola en la noche. Nada es gratuito en el arte.

Ejercicios como los anteriores hay de a montones en la cinta y me alegra. La película está clasificada en el género del terror y no es por sustos rápidos, por las calles solitarias, ni siquiera por la vampiresa; lo es por las causas de que un mundo así sea posible. Al ver esta película, no debemos abandonar en ningún momento al niño interno que nos pregunta siempre “¿Por qué?”, sólo así encontraremos la profundidad de la obra, pasando ya por el de por sí maravilloso soundtrack y la belleza visual; encontraremos el peso que tiene que La chica decida caminar sola en la noche.

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