La soledad del Fénix

Jesús Briseño
Facultad de Derecho, UNAM

A Ulises, con admiración y cariño sinceros

Con sombras de Homero sobre mí, ciego,

A cuchilladas de luz el infierno me desafía,

Sordo, en los torreones de la melancolía,

De la lira ebria la armonía horrenda oigo,

 

Mudo devoro, oh muerte, tu sexo amargo

Que delicioso arde como pan de melodía,

Cuando en el estío, bajo el rojo mediodía,

Enfurecida resurge la flama de mi letargo.

 

Desde mi abismo de silenciosas cenizas

Alas de libertad se revelan al presente,

Ya sin ayer ni futuro, soñando travesías…

 

Fantasma de mí mismo, soy reflejo ausente:

Devuélvame el amor mi espejo de alegrías,

Pues revivir puedo, mas no solitariamente.