No. 07 Educación

"Chalmeño", por Jaime Anzures Morones / Medidas:1.80 x 1.20 / Técnica: Óleo sobre tela. Con permiso de reproducción del autor.

EDITORIAL

EN MENOS de un mes, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) aplicará la “evaluación al desempeño docente” a más de 150 mil profesores de educación básica en todo el país. En un plazo similar, la Junta de Gobierno de la Universidad Nacional Autónoma de México dará a conocer el nombre del siguiente rector. Así, estos dos acontecimientos, importantes y controvertidos en la vida pública del país, dieron el pretexto para que en ESTEPARIO dediquemos la presente edición al tema de educación.

Sin importar la época y el partido político, lo normal es que se coincida en la importancia de la educación y de su financiación pública. Personajes que van desde Ramos Arizpe, Guillermo Prieto, Gómez Farias, Justo Sierra, José Vasconcelos, hasta los políticos de nuestros días, continúan en la búsqueda de un sistema de enseñanza de buena calidad en el que exista igualdad de oportunidades. Los problemas surgen cuando comenzamos a preguntarnos qué clase de educación queremos y cómo pensamos impartirla.

Educación para ser libres, gritan por allá. De qué serviría un mundo donde tenemos frente a nosotros una infinidad de puertas pero no sabemos cuál elegir. Y al momento de elegir, cómo saber si aquélla decisión es realmente auténtica. Para muchos, la verdadera educación será aquélla en la que el individuo consiga preguntarse “¿es esto lo que quiero en realidad?”; si la educación lo hace ser libre internamente, entonces, al conocer que no hay un sólo modo de vida posible, podrá despojarse de prejuicios o imposiciones sofisticadas insertas desde los medios, las creencias religiosas y los convencionalismos políticos. Educación para reducir la pobreza, afirman. La distribución de la riqueza es inequitativa pues favorece, en la mayoría de los casos, a los mejor instruidos. Visto como capital humano, mientras más se invierta en la educación de los individuos mayor será su productividad, y con ella, mayor el crecimiento económico. Educación para pensar en el otro o para salvarse de uno mismo, susurran algunos… ¿Quién de todos te convence, amable lector?

Abrimos LITIS con Emilio y el Ciudadano Jean Jacques, un ensayo —creativo y satírico— escrito por Óscar Cuéllar Briseño. ¿Qué pasaría si Jean Jacques Rousseau se paseara por los corredores de la Facultad de Derecho? ¿Habremos entendido que el amor de sí mismo se contrapone al amor propio? El autor opina que no.

En ‘Un mundo feliz’, una crítica a la educación conductista, Flavio Gallardo toma como referencia esta novela escrita por Aldous Huxley para denunciar circunstancias que ocurren a diario en la educación universitaria: para el conductismo no es importante saber lo que una persona piensa cuando actúa, lo importante es suprimir la conducta inadecuada y modificarla; lo anterior acarrea graves consecuencias en los estudiantes.

Un breve recuento de las reformas al artículo tercero constitucional, escrito por Jessica Miroslava Rivera Castillo este ensayo es una radiografía de las expresiones ideológicas que cada gobierno en turno imprime a la educación: laica y obligatoria, comunista, democrática, autonomía universitaria, evaluación y de calidad. En esta línea, Angélica Echeveste —integrante de Piensa A.C.— colabora con La educación de calidad como medio de empoderamiento económico y social. La pregunta es ¿de qué hablamos cuando hablamos de “calidad” en la educación? Si hablamos de ésta como la preparación técnica del estudiante para que su trabajo adquiera mayor valor y contribuya a la vida en sociedad, entonces la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto no podrá conseguirlo.

En La educación socialista y la UNAM: Polémica Caso-Lombardo, Carlos Erasmo Rodríguez nos señala que la UNAM no estuvo exenta de estas discusiones que polarizaron al mundo durante la Segunda Guerra Mundial. Optar por una educación socialista era la propuesta del líder obrero Vicente lombardo Toledano.

La insoportable dialéctica de la educación: entre lo individual y lo colectivo, texto de Diego García Venegas, señala que en una sociedad donde lo más importante es la realización personal y los fines sociales pasan a segundo plano, un método de enseñanza comunista podría llegar a contrarrestar el exceso de individualismo. Para ello, retoma el pensamiento del pedagogo ruso Makarenko.

Gerardo Chávez Balderas nos comparte Educar es no alienar: quizá la mejor educación es aquélla que nos ayuda a no ser indiferentes.

Sade como educador de la Francia corrupta, es un artículo en el que Adrián Olivares Monroy resalta el papel de este autor, más conocido por sus textos eróticos que como ciudadano preocupado por la educación de su época y reaccionario al cristianismo.

Por último, en Round de sombras: Sócrates vs la Soberbia de la ignorancia, Jesús Briseño rinde un homenaje a uno de los filósofos más importantes de occidente.

En Cuaderno en blanco, contamos con dos poemas: La soledad del fénix, de Jesús Briseño; y Diálogos de la vejez, de José Luis Mejía Méndez. Y tres cuentos: El diputado, de Antonio C. Zavala; Lejos, de Mitzi Verónica Orozco Meza; y El escritor, de Adrián Olivares Monroy.

Finalmente, agradecemos al distinguido pintor y escultor Jaime Anzures Molina, por permitirnos la reproducción de su obra titulada “Chalmeño”, utilizada como portada de la presente edición.

Esperamos que el contenido sea de tu agrado.

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