DÉMOSLE SIGNIFICADO A LA UNIVERSIDAD

Gerardo Chávez Balderas


L a historia de la universidad se remonta a la edad media cuando se necesitaban personas con los conocimientos necesarios para llevar la administración del Estado[1]. Se inserta su desarrollo en la lucha del rey contra los señores feudales para centralizar el poder, el apoyo de una nueva clase social culta era necesario para conseguir el surgimiento del Estado nacional. Como institución occidental, la universidad fue traída a las américas junto con todo el aparato administrativo europeo. Si bien esa fue su razón de ser en el pasado, ahora desempeña un papel diferente y nosotros podemos ajustarlo a nuestras necesidades y deseos. Pero antes debemos tener un objetivo, una convicción, que nos oriente en el momento de ajustar una institución histórica. Debemos saber qué queremos y ello solo es posible cuando tenemos una cabal comprensión de nosotros mismos y el lugar que ocupamos en la sociedad.

La universidad está conformada en su mayoría por estudiantes, somos su parte esencial y su fin. Es obvio que la universidad no es un montón de piedras que forman salones, no es necesario el edificio, los títulos, el nombre o la historia de la institución. La universidad es lo que las personas que estudian en sus salones, los administrativos y los maestros hacen de ella porque lo único importante son las personas que realizan una actividad muy particular, transmitir conocimiento y no de cualquier tipo, sino el que sirve de fundamento para comprender nuestro mundo. Por ejemplo, tenemos clases de historia en las instituciones anteriores a la universidad, en ellas se te proporciona un libro, a manera de dogma, elegido por alguien que no conoces; en la universidad se te enseña la base teórica, la perspectiva, que adoptan los autores de esos libros para interpretar la historia e incluso se puede ir más allá al estudiar la historia de la ciencia histórica. Por otro lado, mientras que la sociedad está llena de prejuicios sobre la actividad de los abogados, en la universidad aprendes la dificultad que conlleva organizar y dar solución a los problemas de un país. El conocimiento transmitido en la carrera de derecho libera al estudiante de los prejuicios comunes sobre los abogados. A lo largo de una carrear desarrollas la capacidad para conocer los defectos y proponer cambios tanto en la sociedad como en la manera de concebirla, cuando conoces las bases de nuestra cultura.

Esto es lo que me preocupa, pues el conocimiento universitario es un arma cargada que puede hacer tambalear los cimientos de nuestro mundo. Pero como toda arma, necesita ser empuñada y, la voluntad para ser usada. ¿Qué pasa si quien la tiene no sabe lo que puede hacer con ella? Esto ocurre frecuentemente porque lo que no se enseña en la universidad es lo que podemos conseguir. ¿No nos gusta el rumbo que está tomando nuestro país, nuestra sociedad? Se nos enseña a diagnosticar, decir dónde está el problema y es más difícil cuando se nos exige solucionarlo, pues se combaten nuestras palabras con la autoridad de los libros y se deja a los expertos la labor de proponer. El ser humano ha existido antes que la universidad y también hubo problemas y se solucionaron, no veo cómo las culturas antiguas tuvieron que recurrir a los doctos o a los libros para resolver sus problemas. Las soluciones pueden provenir de cualquier parte.

El gran poder que nos otorgan estos conocimientos es la capacidad para comprender e interpretar el mundo, aunque en la actualidad la ciencia ha divido al mundo en objetos, en áreas, y es más difícil ver el bosque que el árbol. Cada área es una facultad, una carrera, y no solemos relacionarnos más con los otros. El lenguaje en cada facultad es completamente diferente y constituye una barrera para comprender la problemática planteada desde otra perspectiva. En lugar de acercarnos a otras disciplinas por el medio más fácil que poseemos, hablar con los estudiantes de otras carreras, usamos el atajo del pensamiento, largamente usado por la humanidad, el prejuicio. Con los prejuicios construimos monstruos que no se parecen a los estudiantes de otras facultades y nos separamos, nos dividimos, y no vemos lo que tenemos en común. No tenemos una idea que nos una como estudiantes, un significado de lo que es ser universitario. Tenemos, si bien nos va, una noción de lo que significa estudiar ingeniería, filosofía, medicina, politología, pero no un concepto construido por los universitarios mediante el diálogo y el conocimiento de nuestra experiencia mutua. Raro no es que no podamos organizarnos como estudiantes, cuando los prejuicios nos separan más y no sabemos lo que nos une. Porque más allá también de ser estudiantes o universitarios somos miembros de una familia, un estado, un país y tenemos otro tipo de deberes para con los demás. En esta era posmoderna, en la cual todo tiene el mismo valor, ya no nos atrevemos a unirnos y a construir una sola idea que enarbolemos como un faro que nos guíe. Un significado que nos dé dirección, un significado sobre lo que es ser universitario, estudiante y miembro de un país. Esa tarea no me corresponde, yo no puedo contestar la pregunta sobre el significado de ser universitario o estudiante. Es una tarea que solo puede contestarse unidos.

Estepario.logo.E


[1] recomiendo leer La universidad, epopeya medieval de Rolando Tamayo y Salmorán