Una Vida que aprende a tocar nuevamente

"Vacation sketching: evening swin". Christoph Niemann es un ilustrador alemán. Puedes consultar su obra en la cuenta de Instagram: @abstractsunday

Artículo | Iván Adelchi Peña

 

CUANDO han muerto los grandes relatos, cuando la búsqueda de la verdad no es suficiente y se nos escurre entre las manos, vivimos en una era donde la oscuridad predomina, la ciencia, la tecnología y la vida se conducen como falsos. Vivimos hoy más que nunca en una era donde no tenemos guías. Por ello, la Filosofía se ha vuelta autorreflexiva donde tenemos la oportunidad, la gran oportunidad de buscar la luz nuevamente. Durante el Siglo XX construimos enormes narraciones que pugnaban por la verdad, tales como la psicología, el socialismo, el capitalismo…, pero nada funcionó, nada nos permitía darnos cuenta que el Siglo XX tenía que acabar en sí mismo. Ahora son las pasiones que nos permiten un futuro distinto, prometedor, unificador, con la posibilidad de la mutualidad, de hacernos saber que los mejores años están por venir.

El cuidado de uno mismo radica en ese potencial de disfrutar lo simple, de comprender lo complejo, de dar cuenta que lo mucho de lo hacemos es más o menos comprensible, no es posible hacer otra cosa que curarnos de una forma total, en una era en que nos intoxicamos, nos llenamos de una droga colectiva, en una aspiración brutal de un sueño pasional de la verdad. Cosas como hacer el amor, besar a tu pareja, tu primera vez o pensar por lo menos en acabar una vida llena de honor, de gracia y una vida fructífera es sólo una ilusión pueril para nuestro siglo XXI y acaban matando ese sueño anhelado por todos, de trascendencia, de ir más allá de la realidad. Creo que no hay mejor forma de entender la filosofía como un acto de un viejo que logró hacer el bien, que cumplió con sus promesas, que hacía siempre lo que mejor lograba dar amor y comprensión.

El proyecto Nihilista y Posmoderno no fueron en muchos sentidos la destrucción de la Vida, como posibilidad de existencia o de estar-en-el-mundo solo buscaban denunciar la muerte anunciada de la Modernidad y del siglo que le dio nacimiento. Su necesidad fue mal entendida, fue tergiversada por los melancólicos de un presente que se moría día a día de un apego emocional a ese tiempo y a ese modelo. La filosofía retoma su camino para dar cura a los males de la sociedad que no busca su auto referencia reflexiva; si no la cura del alma, de nuestra bestialidad, de nuestra animalidad fracasada por el capital que domestica nuestro ser, pulsiones y pasiones. Es por ello que seguimos llegando a la filosofía como una mirada para salvarnos de la docilidad intrínseca de nuestra existencia.

El Siglo XX no logró contestar la pregunta del origen de nuestra soledad y ahora enfrentamos sus demonios. La soledad es una posibilidad inventiva, una capacidad de autoconocimiento y de compartir nuestro ser. No es una forma unívoca donde la soledad necesita de la compañía para ser explicada. Todas las justificaciones de ella nacen de la añoranza de estar y ser. Así, se vuelve la oportunidad de nuestro tiempo. En la posibilidad mínima de ser mejor y comenzar los mejores años de nuestra VIDA…

Por un modo de vida que busca tocar, busca vivir y hacer del pensamiento algo vivencial, algo naciente, que cure el alma y así aprenda a tocar aquello que le negaron rozar durante todo el siglo XX… tocar a los humanos…

Estepario.logo.E

Anuncios