Contra el poder | Giacomo Marramao

Giacomo Marramao (1946) es un filósofo italiano, Es catedrático en la Universidad de Roma y miembro del Collège International de Philosophie de París.

La narrativa como modo de lucha contra el abuso

[reseña] | Iván Adelchi Peña

 

  uno  de los libros que ultimamente me han impactado, ha sido Contra el poder. Me parece profunda la pluma de Giacomo Marramao ya que nos presenta las diferentes variables que necesitamos para hacerle frente al Poder. El poder es un fenómeno socio-cultural que, día con día, permea y estructura nuestras relaciones humanas. A Marramao le queda claro que el área de combate será “La Literatura”. Muchos creen que son las instituciones, las leyes o cualquier producto “Moderno” para lograr controlar el Poder. Pero en muchos sentidos, hoy el Poder atiende a otras lógicas, es más invisible y móvil, lo cual impide tener muy clara su forma, su contenido y lo que puede lograr.

La literatura será nuestra nueva área de lucha contra el poder porque nos permite imaginar cosas que el poder mismo no puede impedir. El poder nos dio la potencia del pensar, variable misma del Poder. La ficción se volvió un arma poderosa para entretener y enajenar a las masas; con ello logrando un arma poderosa si se sabe utilizar, construir una escena teatral que faculte insertar la idea de “libertad” y hacernos consciente de esa misma libertad.

El autor nos muestra en su libro como “El Poder” nos somete a una lógica de erradicar a nuestros oponentes, para sobrevivir, acabar con los otros y con ello también acabamos con la posibilidad revolucionaria. El Poder busca domesticarnos, para mantener la idea de Orden —un juego simbólico-falso— que se emplea para que todas y todos pensemos y actuemos en consecuencia de estas variables. Nos recomienda el libro a pensar que “Los Filósofos y Escritores son como cartógrafos de la existencia”, para dar “Ese lugar” como posibilidad, no sólo inventiva o de la ficción; sino como un lugar de reproducción del cambio/movimiento. Y así romper con la lógica del paso del Tiempo, como falsa esperanza de algo mejor y hacer evidente que vivimos tiempos degradantes, miserables y de profundo abandono.

La relación fundante de “Poder y deseo” son cosas que el filósofo de este gran libro, demarca la decontrucción necesaria y contingente que se requiere para reconstruir una posibilidad “imaginativa” frente al poder. Y nuevamente se hace presente la Literatura, como espacio narrativo de una “realidad” irreal, que se puede desear leer, por sólo ser irreal e “imposible”; ya que origina la comprensión o confrontación de nuestra existencia con la “no-realidad” del texto; con lo que nos demuestra una íntima relación, nuevamente, entre “poder y deseo”. Deseamos aquello que no podemos obtener, el no-poder llama al Poder, ese No-actuar o actuar permite el paso a la lógica primaría del “poder”.

Entre una lectura refrescante de Herta Müller y Elías Canetti, el autor más que como filósofo, tiene un espíritu arqueológico y sacudir el polvo que hay o existe sobre nuestro entendimiento de “las lógicas del Poder”. Que la masa necesita ser repensada desde el “imaginario posmoderno” y ser confrontada con la idea de “abandono” frente al mundo de la nobel Herta Múller.

Un libro excitante, pero no sencillo de leer y eso lo vuelve más excitante aún.

No conocía el trabajo de Giacomo Marramao; pero es sin duda, una provocación desde el título Contra el poder. Para aquellos que estamos obsesionados con acabar con las injusticias, con la asimetría del Poder y su dominación, es un texto necesario. Para aquellos que sólo son más morbosos con “el funcionamiento” del Poder, es un texto a manera de diagnóstico; pero no es un texto “Revolucionario”; ya que el propio autor pretende acabar con la necesidad de exorcizar los textos y volverse recetas de Cocina.

La única forma de acabar con el poder, es actuando desde la marginalidad del “Propio” texto o discurso, denunciando su existencia y hacer presente que está aquí, allí y más acá de lo que uno mismo es consciente. Un libro que traza una serie de rutas, muchas de ellas “imposibles” desde una lógica geográfica, pero imprescindibles para “construir”, reitero ese “Espacio” para acabar con él… EL PODER”.

Anuncios