el arte conteporáneo al margen de Occidente: Lazhar Hakkar

Lazhar Hakkar nació el 13 de diciembre de 1945 en Khenchela y murió el 19 de septiembre de 2013. Fue un pintor argelino.
[artículo] | Soraya Belmonte Puertas*

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« L’idée principale est que l’art ne fait pas partie de la mode universelle, mais qu’il est une expression universelle. Si un peuple ne fait pas avec son histoire et ce qu’il est, son voyage aura été raté ».
Entrevista a Lazhar Hakkar, Liberté-Algerie.com, 2012


Motivaciones y enfoque

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  i   nteresada en el proceso de descolonización del Norte de África, escogí para la elaboración de este artículo a un artista norafricano pues deseaba ver cómo expresaban este hecho los creadores del lugar. Descubrí a Lazhar Hakkar en el catálogo de una exposición con motivo del 50 aniversario de la independencia de Argelia. Uno de sus cuadros destaca por su fuerza, por las sensaciones que transmite al observarlo, por su color y por la expresividad de sus trazos y de sus imágenes.

He analizado la obra de Hakkar a través del concepto de colonialismo de Homi Bhabha y de Walter Mignolo, así como desde el otro punto de vista semejante, el oriental, de Edward D. Said.También tomé en cuenta la idea de subalternidad de Spivak y de la deconstrucción histórica en Hakkar, puesto que la importancia de su obra se centra en la comunidad argelina y en su renacer.

Para finalizar con esta introducción, quisiera remarcar que, a pesar de tratarse de un autor contemporáneo, no he hallado demasiada información sobre la trayectoria artística de Hakkar. Me han ayudado particularmente las publicaciones de diversos periódicos árabes online y los enlaces a actos conmemorativos del fallecimiento de Hakkar. Esto demuestra cómo aún hoy en día hay dificultades para integrar al “otro” y a lo que representa en el imaginario occidental.

Contextualización histórica y geográfica. Aproximación al autor y a su obra

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El descubrimiento del continente americano y la afirmación de Europa como centro de la cultura y la civilización provocó el nacimiento de un sistema-mundo moderno/colonial que centraría los estudios sobre la humanidad, su origen e historia, en la supremacía de Occidente sobre Oriente. Este nuevo orden mundial, impuesto desde un extremo del mundo al otro, conformó un imaginario colectivo que supuso, a su vez, la emergencia – necesaria para unos, los occidentales, desconocida hasta un cierto momento para otros, los orientales – del Orientalismo. El Orientalismo describe un modo de pensar y de actuar que tiene como fin dominar y reestructurar Oriente por y para su bien; una visión que da lugar a numerosos estereotipos y que subyuga al otro, visto como un salvaje y un pecador que hay que adoctrinar. Como consecuencia, el discurso colonial convierte al colonizado en una realidad social completamente conocible y visible, con un sistema de representación similar al realismo, y ello da pie a la entrada en esta realidad del otro. Así es como comienzan a surgir intelectuales y artistas orientales que analizan su mundo, Oriente, en relación con Occidente y su proceso colonizador. Su objetivo es convertir Oriente en el centro articulador de sus discursos, buscando liberar su memoria y su historia a través de la representación histórica y la reconstrucción de la nacionalidad. Lazhar Hakkar es uno de estos artistas.

Siguiendo las premisas de Said y de Bhabha, hemos de analizar al autor y su obra en relación con el contexto de colonialismo y de otredad. Hakkar nació en Khenchela, Argelia, en 1945, año en que se inició el largo y duro camino hacia la independencia, siendo el último país del Norte de África en librarse del yugo francés. Hakkar fue internacionalmente reconocido como el pintor de la memoria en Argelia, puesto que su trayectoria artística se basó en recuperar la historia y la dignidad de este país gravemente herido por la colonización francesa, iniciada en 1830, y el proceso cruento de la independencia en los años 50 y 60. En 2013, año de su fallecimiento, Hakkar culminó su objetivo con la exposición “La traversée de la mémoire” en el Musée Public National d’Art Moderne et Contemporain d’Alger (MAMA), en homenaje al 50 aniversario de la liberación del país. Esta exposición encarnaba los sentimientos de un país entero y del propio Hakkar. El artista jamás olvidó los efectos del colonialismo y de la imposición que hizo Occidente de su condición de “otro”, anulando la historia de su pueblo y aniquilando el sentimiento de existencia con actos como las pruebas nucleares llevadas a cabo en la población de Reggane en febrero de 1960, hechos que se repetirían en diversos puntos de Argelia hasta 1967.

Como define Bhabha en El lugar de la cultura (pág. 95-96) “el objetivo del discurso colonial es construir al colonizado como una población de tipos degenerados sobre la base del origen racial, de modo de justificar la conquista y establecer sistemas de administración e instrucción”. Así sucedió en Argelia: el proceso de colonización y sus consecuencias hacia los argelinos consiguieron alienarlos de todo acto y someterlos a un control constante de pensamiento y de actuación. Los argelinos acabaron siendo conscientes de este doble juego: su existencia como ente humano  pero incapacitado para tomar sus propias decisiones, intelectualmente inferior y malicioso y pecador por ser musulmán – aunque sea de forma inconsciente, como indica Said[1].

pinturahakkar
Reggane: Afin que nuln’oublie! de Lazhar Hakkar

La obra Reggane: Afin que nuln’oublie! ahonda en los sentimientos de los colonizados y sometidos a la voluntad de los occidentales. Se trata de una pintura de acrílicos sobre tela elaborada en 2003, donde la variedad de colores nos muestra cómo Hakkar busca aproximarnos a lo que sucedió con afán de demostrar que un pueblo puede resurgir de sus cenizas sin olvidar jamás lo que sucedió pero mirando hacia delante. Hablamos de un hecho sucedido en 1962 que sigue impreso en la memoria de Hakkar y de los argelinos. Hakkar jamás perdonará los crímenes atroces que llevaron a cabo los militares franceses en la región de Reggane y en Argelia y con esta obra demuestra su deseo de no olvidar puesto que el olvido de este acto es el olvido de la memoria histórica de los argelinos.

En primer lugar, observamos cómo Hakkar mezcla los tonos ocre y rojo con tonalidades oscuras. En cuanto a los primeros, éstos simbolizan el calor humano, la enérgica vida de los argelinos que no han sucumbido al olvido después de tantos atentados contra su cultura y su memoria, un calor que todo lo impregna, que todo lo deconstruye y reconstruye. Por el contrario, los tonos apagados ahondan en el dolor, en el rencor, en el hecho de soportar ser tratado como un ser inferior.

Así mismo emerge un cierto dinamismo en las figuras agitadas del nivel inferior del cuadro donde relata los efectos de la bomba atómica lanzada en esta ciudad, en Reggane, y las hace contrastar con las figuras que vemos en la parte superior: rostros entristecidos, pensativos, en los que no se puede ahondar puesto que no poseen ojos que nos permitan averiguar lo que piensan y sienten. Todo ello se combina con figuras humanas de espaldas que se alejan de este hecho, que continúan el camino pero todas ellas cabizbajas, alicaídas, demostrando que el dolor continúa estando en su interior y a quienes aún les da miedo recordar y exteriorizar ese dolor.

Finalmente, observamos cómo Hakkar entrelaza todas estas figuras con símbolos que se asemejan, por un lado, a notas musicales, y por el otro a signos ancestrales, a una lengua primitiva. Es una llamada a los orígenes de su cultura, a sus ancestros, antes de todo acto criminal perpetrado contra su pueblo y es también un sistema de expresión: la expresión musical que posibilita liberar al cuerpo, que permite entrar en contacto con su interior más primitivo – una reivindicación a nivel identitario. Aquí, en relación a lo que observa Hal Foster, Hakkar se convierte en un artista etnógrafo con su función de recuperar el pasado a través de estos símbolos prehistóricos. Como puntualiza Kathibi, el caso de las sociedades árabes entra en el ámbito de las sociedades silenciadas que poseen una lengua y una historia más antiguas que las de sus colonizadores pero a las que en cambio se han subyugado bajo la pancarta de misión civilizadora. Haciendo hincapié en esta idea de la lengua superior, Hakkar observa la necesidad de devolver esa importancia aniquilada a las lenguas árabes.

Conclusión

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En Reggane: Afin que nuln’oublie! Hakkar está adoptando el discurso de la poscolonialidad y el de la razón subalterna que analiza Walter Mignolo en los siguientes textos: “la ‘poscolonialidad’ es tanto un discurso crítico que pone en primer plano la cara colonial del ‘sistema-mundo moderno’ y la colonialidad del poder subsumida en la propia modernidad como un discurso que resitúa la relación entre las localidades geohistóricas (o historias locales) y la producción del conocimiento”[2]. “La razón subalterna es lo que emerge como respuesta ante la necesidad de repensar y reconceptualizar las historias que han sido contadas y la conceptualización que ha sustituido la división del mundo entre cristianos y paganos, civilizados y bárbaros, moderno y premoderno y regiones y pueblos desarrollados y subdesarrollados, siendo todos ellos diseños globales con lo que cartografiar la diferencia colonial[3]. Efectivamente, Hakkar explica su historia, la de su país, desde su experiencia personal y desde su perspectiva, de igual modo que lo hace Said en su obra Orientalismo, puesto que no se puede separar al artista de los acontecimientos que forjaron su vida. Es justamente como lo indica Spivak: ha sido en el seno del insurgente o del subalterno – de Hakkar, un artista argelino – de donde ha surgido la iniciativa del cambio, de la insurrección y eso es exactamente lo que pretendía Hakkar con su obra: que ellos, los insurgentes, aprovecharan la ocasión de hallarse ya desvinculados de la colonización para actuar, para forzar el cambio, dejando a un lado el miedo: « Durant la décennie noire que nous avons traversée, nous étions égarés. Il n’y avait pas de visibilité au niveau de la pensée. J’ai extériorisé cette peur à travers la peinture. Nous avons vécu des moments extrêmement difficiles, où chacun avait peur de l’autre. Aujourd’hui encore, les gens n’ont pas encore extériorisé cette peur. Nous sommes encore sous la pression de cette angoisse. Actuellement, il y a la mémoire de la peur. L’être humain a peur de la pensée. Il n’y a pas de censure » (http://zniqa.com/lazhar-hakkar-tire-sa-reverence).

*Es Licenciada en Historia y Máster en Gestión Patrimonial. España, Cataluña.

 


Notas al pie
[1] SAID, E. Orientalismo, páginas 397-398.
[2] MIGNOLO, W. Historias locales/diseños globales. Colonialidad, conocimientos subalternos y pensamiento fronterizo, página 160.
[3] Ibíd., página 165.
Bibliografía
BARROSO, Julia. Arte contemporáneo en el Norte de África. Egipto, Túnez, Argelia y Marruecos. Oviedo: Julia Barroso, 2014 [D. L.]
BHABHA, Homi K. El lugar de la cultura. Buenos Aires: Ed. Manantial, 1994.
Catálogo de la exposición Traversée de la Mémoire. Argel: MAMA, 2012.
FOSTER, Hal. El retorno de lo real. La vanguardia a finales de siglo. Madrid: Ed. Akal, 2001.
MIGNOLO, Walter D. Historias locales/diseños globales. Colonialidad, conocimientos subalternos y pensamiento fronterizo. Madrid: Ed. Akal, 2003.
SAID, Edward. Orientalismo. Barcelona: Ed. Debolsillo, 2002.
SPIVAK, Gayatri Ch.Estudios de la Subalternidad: Deconstruyendo la Historiografía,en Cusicanqui, Barragán, Debates Poscoloniales: una introducción a los estudios de la subalternidad. La Paz, Bolivia: Ediciones Aruwiyiri, Editorial Historias.
Enlaces web:
http://www.djazairess.com/fr/letemps/108361
http://www.djazairess.com/fr/elwatan/26544
http://www.djazairess.com/fr/liberte/192261
http://mama-dz.com/art-algerie/artistesDetails/111
http://www.founounes.com/galerie/view_bio.php?cat=10030
http://zniqa.com/lazhar-hakkar-tire-sa-reverence/
http://www.elmoudjahid.com/fr/actualites/86715
http://boulevardesarts.com/lazhar-hakkar/
http://www.lexpressiondz.com/culture/164015-humain-et-heritage-symbolique.html
http://www.djazairess.com/fr/liberte/90355
http://www.djazairess.com/fr/letemps/40986
http://www.djazairess.com/fr/infosoir/160487
http://www.lnr-dz.com/index.php?page=details&id=19660
latribune-dz.com/telecharger.php?pdf=439